Cómo trabajamos cada encargo
Antes de cortar una placa, el proceso queda por escrito. No publicamos plazos cerrados ni promesas de resultado: publicamos los pasos, los materiales y las decisiones que se toman en cada etapa, para que puedas revisarlas con nosotros.
Relevamiento y medición real
Medimos el ancho del vano en tres alturas distintas y el alto en los dos extremos, porque los contramarcos de departamentos y PH rara vez están a escuadra. Registramos también la orientación de la ventana y el zócalo existente, dos datos que después definen proporciones y terminaciones.
Propuesta con criterios explícitos
Cada pieza —placard, cocina, biblioteca, mesa de comedor— se explica con su material y su motivo: placa melamínica en los cuerpos por resistencia a la humedad, enchapado natural en las superficies vistas, herrajes nacionales por disponibilidad de repuesto. Si una decisión tiene una contra, la escribimos.
Fabricación en dos talleres
El trabajo se reparte entre los talleres de Villa Crespo y Avellaneda según el tipo de pieza y la carga de cada uno. Antes de cerrar los laterales dejamos previstos los pasos de cables y verificamos el armado en seco.
Documentación de la entrega
Al instalar dejamos registro de las medidas finales, del ajuste del contrafrente y de la terminación aplicada, para que cualquier retoque futuro —un canto, un zócalo, un herraje— se resuelva con los mismos criterios y no a ojo.
La curaduría de objetos —cerámica utilitaria, lámparas de latón, textiles de telar y alfombras de yute— se documenta igual que el mobiliario: con su material y su uso previsto. Si algo del ambiente no permite resolverlo bien, lo decimos antes de empezar. Podés escribirnos con las medidas de tu espacio a team@zgjlb.com o llamarnos al +54 11 5808-1883.